Los ratones comunes adultos pesan entre 12 y 40 gramos, y miden entre 15 y 19 centímetros, incluyendo la cola, que supone algo más de la mitad de su longitud. Su pelaje es corto y de tonos grises, que se aclaran en el vientre. Su pelo es escaso en la cola y las orejas. Posee unos largos bigotes que son sensibles al tacto y le proporcionan información sobre el medio. Su olfato y su oído están muy desarrollados pero su vista no. Son activos principalmente al crepúsculo o durante la noche, ya que evitan las luces intensas. Son animales territoriales y conviven con el hombre dentro de los hogares o en sus alrededores.